Descarte
Desde
Hiroshima
hasta
mis primeros
poemas.
Todo
ha sido
siempre
lo
mismo.
Misivas
utópicas,
balística
poética
y
demás
sincretismos
permitidos
por
la conjugación verbal.
Cogito,
cogito
ergo sum.
Sueño,
luego
existo.
Sueño,
luego
existo,
luego
existo,
y
soy.
Blanco
en mira.
Punto
en la diana.
Miradas
esquivas,
poemas
suicidas:
siempre
lo mismo.
Desde
Hiroshima
y
mis guerras.
Holocaustos
masivos,
querellas,
querellas.
Siempre
lo mismo:
Basura
poética,
promesas
de sueños.
Elogios
a falsas musas.
Profetisas
del descarte,
Basura.
Sueño,
sueño
y
luego existo.
Sueño,
y
por lo tanto
soy.
Hiroshima,
soy
guerra.
Ardo
por dentro.
Olvido.
Soy.
Soy...
Cogito,
cogito
ergo sum.
Descarte.
Falsa
musa,
misivas
utópicas.
No
lo mereces,
no
lo mereces.
Descarte.